La lengua lame los rojizos pétalos de pluriabierta rosa; la lengua ara cierto oculto botón, ya va tejiendo risueñas variaciones, leves ritmos. Y lame, lamilarga, lamilenta, la licorina gruta cabelluda y, cuanto más lamiente, más activa, llega al cielo del cielo, entre gemidos. Entre gritos, balidos y rugidos de leones en el bosque, enfurecidos. (poema: La lengua lame. Exposición de publicidad erótica)
La nieve caerá blanca, como siempre, solo que esta vez comeremos en silencio un sandwich de atún claro Isabel y paté de salmón, mientras Andrés Calamaro canta: Media Verónica despierta.